Escribe: Mario Buono (*)

Pero no lo digo yo, lo dijo la gente, pocos, muy pocos miraron el programa que por cadena nacional se impuso a los habitantes de esta sufrida geografía. Las redes se callaron y el discurso más aburrido de toda la historia de la Argentina se diluyó en una especie de compulsa con algún legislador fuera de cámara y la barra que gritaba contra la casta sin darse cuenta que la casta son ellos, “Dios perdonalos porque no saben lo que hacen”, mientras la verdad era crucificada en el altar del dios EGO.

“Las provincias deberán ajustar 60.000 millones de dólares” y los ojos de los gobernadores saltaron como las bolitas del cuento. “No, no es así, el presidente se equivocó” dijo su ministro de economía Luis “Toto” Caputo, pocas horas después, acompañado por Guillermo Francos.

La pregunta que todos nos hacemos es ¿Cómo un economista, que se siente orgulloso de ser economista, se puede equivocar tanto?. Y si se equivoca en eso, ¿no será que también se equivoca en otras cosas?

Lo cierto es que la gente ya le picó el boleto, los jubilados que constituían esos grupo en las redes de apoyo libertario hoy están en otros menesteres. Los focus grups no encuentran defensores esperanzados,  así no hay shown que aguante.

Print

Curioso que los anarco-libertarios apoyen la teoría de Ernesto Laclau (padre espiritual del kirchnerismo) en la cual esta comunidad es un campo de batalla sosteniendo la matriz amigo-enemigo. Pero no vamos a filosofar ahora, cuando el cepo al dólar va a ser también un cepo al Estado.

Para Milei (Como el Rey Sol, L’État, c’est moi ) hay dos poderes que están de más, el legislativo y el judicial, estos junto con la democracia son el “mal” y solo el mercado es el “bien”. Por eso si los representantes del pueblo y las provincias dicen algo que afecte el “déficit cero” “Yo el magnánimo, lo voy a vetar” como el aumento a los jubilados y el presupuesto para la educación pública.

No dijo nada, en el rato que ocupó el escenario del Congreso con grandes gastos que pagamos los jubilados y los trabajadores. Y la gente no lo escuchó.

Los más experimentados se agarran la cabeza, nunca en la historia de la Argentina se presenció tan grande desatino, que abre todos los interrogantes.

En este juego de suma cero de estas matemáticas extrañas, no hay proyección que comprometa un progreso real. Un 16 de setiembre de 1947 se propuso a los argentinos el Primer Plan Quinquenal que ilustraba los objetivos del despegue del país hacia una Argentina industrial y realmente progresista, enterrado otro 16 de setiembre con bombas y la matanza de inocentes en nombre de una “Revolución Libertadora”, ¿que liberaba? A los mismos contratistas que hoy lucen impolutos y cantan “La Casta tiene miedo”, liberaban el contrabando de Macri, la explotación de los Bunge y Born, el exterminio de los peronistas.

Print