El teatro argentino de la época se caracterizaba por puestas de géneros como la zarzuela y el sainete, reflejo del costumbrismo de las recientes corrientes inmigratorias proveniente de Europa. En las salas comerciales cada vez había más subgéneros populares, como la revista, el varieté y la comedia liviana o picaresca. Pero el drama social no se quedó atrás con autores como Carlos Mauricio Pacheco, Gregorio de Laferrère, Florencio Sánchez, Francisco Defilippis Novoa o Samuel Eichelbaum.

A partir de 1934, Discépolo decidió dedicarse a la dirección teatral seleccionando obras de Roberto Payró, León Tolstoi, Somerset Maugham, Anton Chéjov, Bernard Shaw y William Shakespeare.

Discépolo falleció el 8 de enero de 1971.