Escribe: Dr. Mario Oscar Buono
1.- INTRO (*)
En el año 2019, asunción de Alberto Fernández, algunos analistas expresaban “Los primeros 100 días de gobierno son el 6% de un mandato de cuatro años. En tan corto plazo, no es mucho lo que puede lograrse en términos de concretar objetivos estratégicos de política ni lo que puede decirse sobre el futuro desempeño del gobierno. Pero esos primeros días tienen un significado simbólico y son interpretados muchas veces como un barómetro del poder de un presidente entrante.”

Siguiendo ese mismo informe leemos que, “Según la CEPAL, Argentina es uno de los pocos países de América Latina y el Caribe (junto con Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y Suriname) que no tiene un área de gobierno específica de planificación y seguimiento del desarrollo. En la mayoría de los países se cuenta con una institución a nivel de Ministerio encargada de la planificación de forma exclusiva. En menores proporciones, la función de la planificación nacional en los países está a cargo de ministerios u otras autoridades del área económica que concentran las funciones de planificación y finanzas o de las Secretarías de Gobierno.”.
Por su parte Romina García Mora UNLP-FPyCS / Cátedra II del Taller de Planificación de Procesos Comunicacionales. (**) indica en su exposición que “Una elección representa la acumulación de un capital político (Bourdieu, 1973) por parte de un líder y de un partido de gobierno. Esta acumulación se produce por una redistribución del mismo en detrimento de un sector derrotado que de todos modos nunca pierde del todo y en sentido contrario se produce una redistribución del Capital social alrededor de símbolos e identidades “ganadoras”./ Es importante señalar que en una época de crisis, una transición representa bastante más que el tráfico de capital simbólico y político entre sectores de la clase política; la crisis implica una recomposición de amplios sectores de la sociedad que deposita sus esperanzas en algún líder salvador.”

Si retrocedemos en el tiempo vemos como cada presidente fue medido en esos primeros 100 días y en algunos casos algunos días más. El caso de Carlos Menem (***) puede servir de ejemplo. El principal problema que debió enfrentar al asumir (recordemos que Alfonsin renunció a la presidencia ) fue el de una economía en crisis con hiperinflación y en una profunda recesión. En el marco de la fuerte espiral hiperinflacionaria que azotaba a la Argentina desde los últimos años de Alfonsín, Menem se reunió en mayo de 1989 con el directorio del económico, Bunge y Born, a pocos días de haber ganado las elecciones. Miguel Ángel Roig fue nombrado Ministro de Economía, quien hasta ese momento se desempeñaba como vicepresidente ejecutivo general de Bunge & Born y a partir de su designación se dedicó a diseñar el denominado «Plan BB». Ante el súbito fallecimiento de Roig, Carlos Menem nombró como sucesor al vicepresidente de Bunge & Born, Néstor Rapanelli.

El gobierno adoptó parcialmente los principios del Consenso de Washington, para esto introdujo una serie de reformas liberales: se desreguló la economía, reduciendo cupos, aranceles y prohibiciones de importaciones, se estableció la libertad de precios y se produjo la privatización de numerosas empresas estatales.
Con la aprobación de la Ley de Reforma del Estado en agosto de 1989, fue autorizado a privatizar varias empresas estatales. Las primeras privatizaciones fueron las de la empresa telefónica Entel y la de Aerolíneas Argentinas. Las privatizaciones se realizaron rápidamente buscando conseguir con ello réditos mediáticos que instalaran la idea de la voluntad reformista del gobierno.”
Hasta la “convertibilidad” la economía no logró estabilizar los desequilibrios generados en el gobierno anterior. Pasaron ya más de 100 días.
2.- CAMPAÑA DE JAVIER MILEI
Durante toda su campaña Javier Milei explicó el significado de “motosierra” y “casta” recomendamos leer LA CASTA (clic para ver)

Decimos en esa editorial: “Una de las características de la casta es parecer que no lo es. Se filtran entre el grupo de personas con buenas intenciones y allí escondidas realizan acciones que perjudican a esas mismas personas, se llaman políticos.”
Anticipó, el líder libertario, que componer la primera parte de su gestión llevará años e implica un primer momento de mayor crisis y que esa crisis la pagaría la casta y no el pueblo.

El DNU 70/23 encierra básicamente esa propuesta, y la MEGALEY enviada al Congreso complementa dichos conceptos, repetidos hasta el cansancio en aquellas maratónicas presencias televisivas del libertario.
3.- FORMAS Y FONDO
Para el pensamiento científico formas y fondos no siempre encuadran en los requisitos esenciales para una acabada interpretación de una circunstancia dada. En las ciencias políticas (si las hay) formas y fondos pueden confundirse en el lenguaje comunicacional. La intención o proyecto (fondo) puede tomar diversas formas en la interpretación del receptor.
Esto en las campañas modernas es perfectamente utilizado por los especialistas que aconsejan a los candidatos.
En las ciencias del derecho en cambio las formas tienen estrecha relación con el fondo. Los fines perseguidos por la norma deben ser interpretados de acuerdo a determinadas formas de aplicación. A los códigos y leyes se los interpreta a través de las reglas de procedimientos, así hay en nuestro derecho aplicable un Código de Procedimientos Civil y Comercial, el Código de Procedimiento Penal y las normas de Procedimientos Administrativos.

Con estas aclaraciones decimos que el DNU 70/23 que mantiene la idea libertaria esbozada por Milei en su campaña debe, además, cumplir con las formas reglamentarias que lo habiliten, es decir que permitan su valides. Para ello la bicameral deberá pronunciarse en los términos que las leyes fijan, respecto de la valides (procedencia) o invalides (improcedencia) del dnu.
4.- ESTRATEGIA Y TACTICA
Las ciencias sociales y políticas suelen distinguir entre estrategia y táctica como conceptos para llevar adelante un proyecto.

La estrategia opera como pensamiento superior, guía de toda acción. Es el proyecto en esencia.
Y aquí la palabra proyecto es utilizado para definir los fines perseguidos por el pensamiento que motiva la concatenación de acciones.
Tiene, la palabra estrategia, una acepción militar y una común, .la primera sería el “Arte de proyectar y dirigir las operaciones militares, especialmente las de guerra.” Mientras la segunda es la “Serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado.”
En tanto la táctica son aquellas acciones que deben desarrollarse para obtener ese “fin determinado” por la estrategia.

En la acción política estrategia y táctica van de la mano, una y otra son indivisibles, pero en el acierto de la táctica resultará el acierto de la estrategia.
El siempre nombrado y poco leído Juan Domingo Perón solía, con cierta socarronería, decir que “La idea puede ser muy buena pero si no se realiza ¿de que sirve?” (****)
En estos 30 días aparecen algunos actores que no parecen conocer la filosofía libertaria, pero además, y sobre esto es nuestra intención alertar, desconocen algunas aplicaciones elementales que la política tiene como ciencia de la relación interhumana.
5.- EL OTRO TAMBIEN JUEGA
En Argentina existen, sin duda, multiplicidad de intereses en los distintos actores económicos, sociales, religiosos, etc., que se traducen en las distintas posturas políticas que se ofrecen en las elecciones y se muestran en las diversas oportunidades que se trate el casi eterno problema de crisis estructural.

El kirchnerismo irrumpe de la mano de Nestor Kirchner como el factor de poder que enfrenta la crisis del 2003 con la idea de hacer tabla rasa con las políticas hasta ese momento de corte liberal que como herencia menemista arrastró al gobierno de Fernando De la Rua.
Sin embargo, hoy es innegable, que esas políticas kirchneristas no sirvieron para “llenar la heladera”, sino que por el contrario la pobreza trepó a casi la mitad de los argentinos, la indigencia ofende cualquier debate y por si no fuera poco, los nichos de corrupción florecieron allí donde “cada necesidad podría leerse como el surgimiento de un derecho” para parafrasear los dichos de Eva Perón.
Pero esos intereses, muchas veces ocultos o mejor dicho ocultados al conocimiento del hombre común, buscarán permanecer ejerciendo todo el poder residual y aprovechando los desaciertos de los jugadores del oficialismo que no reconocen eso de las estrategias y las tácticas.
CONCLUSIONES
30 días, un mes, menos de un tercio del plazo otorgado en la doctrina no escrita de la política nacional.
Con el abismo de una crisis inocultable, agravada por el despilfarro de un Ministro de Economía que soño con la presidencia contando con la complicidad de todos los sectores progresistas, que demostraron no superar el 25% de la población, y una “caja” vacíada de valores efectivos (si le gusta lea dólares) y llenada de fotocopias de billetes que hace rato perdieron su sentido verdadero de ser el intercambio de recursos.
La propuesta libertaria tiene en el DNU 70/23 y el Megaproyecto de Ley conocido como “bases” rememorando el pensamiento de Juan Bautista Alberdi (pensador de la actual CN) el objeto estratégico, filosófico si se quiere, para encarar a juicio de Javier Milei, la reconstrucción Argentina. En tal sentido el líder libertario aclaró muchas veces que “vamos a encarar una revolución cultural” que remueva las estructuras y categorías de pensamiento que nos llevaron a este fracaso.
Simplificar el debate como plantea el kirchnerismo, olvidando sus desaguisados, para cualquiera es un verdadero desatino. No hay respuestas simples a problemas complejos y en 30 días ni siquiera, aún, podemos mensurar los verdaderos alcances desastrosos de la política progresista que de querer tanto a los pobres los duplicó en poco tiempo generando una cultura de la limosna y el enriquecimiento de los delincuentes que dicen ser sus dirigentes.
(*) CIPEC (Para ver hacer clic)
(**) ESTRATEGIA COMUNICACIONAL (Para ver hacer clic)
(***) REVISTA DE CIENCIA POLITICA (Para ver hacer clic)
(****) Juan Domingo Perón «CONDUCCION POLITICA»


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