En un contexto en que los componentes de las fuerzas armadas de Argentina y Brasil elaboraban permanentes hipótesis de conflicto, Alfonsin y Sarney, los dos primeros mandatarios de las democracias recién recuperadas de la Argentina y de Brasil se reúnen para sentar las bases de una forma diferente de ver el mundo a través de una alianza regional.

———————–

La excusa pudo haber sido la inauguración del puente internacional que une a Puerto Iguazú con Foz do Iguaçu y que lleva el nombre de “Tancredo Neves” -en honor al presidente electo que murió antes de asumir su cargo para marcar el final de la larga dictadura brasileña- pero el fondo de la cuestión estribó en la decisión de acabar con siglos de rivalidad entre los dos países y dar una fuerte señal para la integración de la región, que cinco años después intentará plasmarse con el Mercosur.

“No es una sorpresa para un liberal como yo que el resultado de estas medidas haya sido el contrario al pretendido. El arancel externo común no solo encareció la importación de bienes productivos, volviendo a nuestras industrias locales más caras y en consecuencia menos competitivas, sino que nos cerró innumerable vías comerciales”. / “El comercio funciona como una autopista de doble vía. Para uno poder vender libremente debe estar dispuesto a comprar libremente también”.

Print