
Si le interesa saber porque en la Argentina estamos tan mal, podemos sugerir una teoría. En algunas provincias los gobernadores son auténticos caudillos, alambran sus fronteras y todo el que piense distinto es el enemigo. Jujuy de Gerardo Morales, Formosa de Gildo Insfran, por ejemplo. Pero dentro del conurbano de Buenos Aires, donde los bolsones de pobreza y miseria se acumulan en barrios marginales, las Mayra Mendoza, los Mario Secco, los Ishii, y fatalmente los Granados toman los municipios como propios, para lo que se le ocurra, y actúan en consecuencia.
No importa que la situación económica sea un verdadero desastre, ocasionado por este gobierno. Que se entreguen territorios con pérdida de soberanía. Que falten insumos en los hospitales, “Yo siempre voy a apoyar al peronismo gobernante” dice Alejandro Granados, claro porque al igual que Insaurralde puede manejar negocios y emprendimientos, negar cualquier auditoría, manejar el HCD a su antojo, y decidir quienes son vecinos y quienes no.
Pero culpar a Granados solamente sería una reducción de responsabilidades. La campaña del miedo instalada por Sergio Massa no se limita a consignas en flyer en las redes, pasa a la acción en colectivos y trenes con personajes que abandonan sus tareas en los ministerios para arengar no en favor de una salida a esta crisis perversa sino en contra de Javier Milei, inventando todo tipo de noticias falsas. Como que, por ejemplo, si llegara a ganar Milei los municipales y/o empleados públicos no van a cobrar sus sueldos. O se va a perder tal o cual derecho. Al comando de esta campaña está el ministro de Economía que ya no deja trampa para después, las hace todas ahora. Como detener la economía para que no se disparen (más) los precios.
Y en ese accionar encuentra a IMBECILES como Gastón Granados que con el cerebro disminuido sale a patotear el acto de Milei en Ezeiza.
Los hechos son por demás conocidos. La imbecilidad, producto de la impunidad, fue registrada por los numerosos medios de comunicación que fueron a cubrir el acto de Milei, y las respuestas periodísticas de Gastón Granados son dignas de registrarlas para la posteridad. Otro cajón de Herminio?
Voces en off declaran que enterado Massa de la barrabasada del hijo del Sheriff lo llamó y en esperanto le dijo que arreglara el bolonqui, presto Alejandro Granados, padre del hijo, llamó a LN+, canal que estaba en vivo en el lugar, para aclarar el entuerto, pero lo que salió fue peor ya que nadie puede creer eso de que “lo mandé para contener a la gente y evitar problemas”, mientras y al mismo tiempo casi, el hijo decía que “estaba para garantizar la seguridad de los vecinos (¿?)” y que no se iba a “retirar hasta que pasara el peligro”, insólito Milei era el peligro para Ezeiza.
Ese gesto del intendente electo, continuador del clan Granados, es perfectamente encuadrable en el delito tipificado en el código penal argentino como de “INCITACION A LA VIOLENCIA”, pero ningún fiscal todavía tomo cartas en el asunto. Esto merece un párrafo aparte.
Sería bueno que el lector busque en Google, como sugiere Massa lo que significa “INCITACION A LA VIOLENCIA” y si este delito no es causal de destitución del intendente. Ver Art.211 y 212 CPA.
Acto seguido a las palabras de Gastón Granados, grupos de kirchneristas desde la vereda de la Estación Ezeiza comenzaron a arrojar huevos, piedras, botellas y maderas con clavos con la intención de impedir el acto del “hombre peligroso para Ezeiza”, cien activistas dijo Alejandro Granados contra los vecinos que no comulgan con esa entelequia de “Unidad nacional” que declaman pero que deja en claro que la unidad es para los que se someten.


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