
El miércoles 23 el Cabildo dio un golpe contrarrevolucionario nombrando una junta presidida por el virrey Cisneros, ya destituido, señalando que tenía facultades para ello en virtud del Congreso General del día anterior. Ello generó la furia de las milicias y del pueblo, resultando inaceptable para los partidarios de la revolución.

Por esos días, los criollos, en boca de Juan José Castelli y Juan José Paso, exigían la conformación de juntas autóctonas, porque consideraban que, desparecido el rey, el poder había regresado al pueblo.

Se votó en la noche del 22 y el 23 por la mañana se realizó el conteo de votos. Por 159 a 67, triunfó la opción que exigía la deposición del virrey. Sin embargo, ese mismo día el Cabildo daría su golpe contrarrevolucionario nombrando una junta presidida por al virrey depuesto, algo que resultaría inadmisible para los partidarios del cambio.
Recordamos las palabras dirigidas por el Ayuntamiento a Cisneros, donde se pretendía nombrarlo titular de una junta de gobierno hasta tanto se convocara a una Junta general del virreinato
Fuente: EL HISTORIADOR


Comentarios recientes