
A lo largo de nuestra historia vivimos muchas antinomias, todas nos dejaron una sociedad fragmentada donde prevalece el odio y la destrucción sobre los que piensan diferente
Lamentablemente nuestro país está condenado a un nuevo fracaso, no sólo por las políticas del Gobierno que favorecen a una minoría, sino también porque se fomenta el consumismo y el individualismo, esto sumado a más del 50% de la población bajo la línea de pobreza, hacen un polvorín que puede estallar en cualquier momento.
«Hay que pensar un país que fomente la solidaridad, el consumo como producto del esfuerzo y con transmisión de valores, que el Gobierno dedique todo su esfuerzo a la generación de empleo. «
A eso se suma la actitud del presidente que parece tener Schadenfreude (Sentimiento de alegría ante el mal ajeno), solo contiene el malestar social fomentando la grieta con el Kirchnerismo o con todo aquel que no piensa igual.
La salida de nuestro país no es sólo económica, sino también sociocultural.

Allí reside la batalla cultural auténtica que se debe dar, la que tanto publicita la derecha, es precisamente lo contrario de que los valores democráticos que predican: igualdad, solidaridad.
Hay que pensar un país que fomente la solidaridad, el consumo como producto del esfuerzo y con transmisión de valores, que el Gobierno dedique todo su esfuerzo a la generación de empleo.
Defender la educación Pública pero que sea de excelencia
Pensar la posibilidad de volver a los colegios nacionales.
Orientar las curriculas a un sistema más humanista.
Volver a rediseñar la salud pública para mejorar la atención.

Cambiar la Seguridad, salir del sistema de saturación para profesionalizar sus efectivos y capacitarlos para la prevención.
Generar empleo genuino, pensando en el desarrollo de la industria agro metal y fomentar valor agregado en la materia prima que producimos.
Si fomentamos la movilidad social ascendente y un esquema de solidaridad social, si estamos de acuerdo en que los chicos tienen que estar en los colegios antes que en una cárcel, si pensamos que todos aquellos que se esfuerzan tienen derecho a una vida digna, nos daremos cuenta que el 80% de los argentinos coincidimos en estos objetivos, el otro 20% seguirán fomentando el odio, algunos por convicción otros porque hacen negocios.
Que está minoría no nos lleve de las narices a una nueva frustración, la democracia requiere más que nunca de la participación y el compromiso como garantes de un futuro previsible.
FABIO ABRAHAM
Ex Secretario de Gobierno
Concejal UCR (MC)
Lomas de Zamora
fabioabraham@hotmail.com.ar


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