El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (R.I.G.I.) es uno de esos temas que uno escucha y como no entiende de que se trata lo archiva en el olvido y se desliga del problema. Error ciudadano, podrá no ser entendible pero no puede ignorarse, entonces abrimos el panorama y tratamos de explicarlo aclarando que no somos economistas sino que nos preocupa el futuro de Argentina.

Por este Régimen, podrían ingresar al país grandes sumas de dinero, podrían generar explotaciones de recursos naturales, granarios y ganaderos, podrían sacar del país utilidades de acuerdo a una presunta regulación (está en discusión), no habría grandes controles sobre el origen de los fondos y despiertan sospechas sobre el narcotráfico, por ultimo las concesiones impositivas y el régimen económico en el tiempo pondría en grave amenaza la continuidad de industria y explotaciones existentes. Pero estos temas y los colaterales se irán desbrozando en los próximos editoriales.

A partir del martes 7 de mayo y luego de las exposiciones del ministro del interior, Guillermo Francos, José Rolandi (vicejefe de Gabinete) y María Ibarzábal Murphy (secretaria de Planeamiento Estratégico), se abrió la ronda de preguntas.
Por este Régimen, podrían ingresar al país grandes sumas de dinero, podrían generar explotaciones de recursos naturales, granarios y ganaderos, podrían sacar del país utilidades de acuerdo a una presunta regulación (está en discusión), no habría grandes controles sobre el origen de los fondos y despiertan sospechas sobre el narcotráfico
La Ley Bases y el paquete impositivo (en conjunto aunque sean temas separados) desgranó sucesivos comentarios, pero podemos detenernos un momento sobre las exposiciones del radical Martín Lousteau (CABA) que fue uno de los más rigurosos a la hora de posar la lupa sobre el RIGI puntualizando en cuestiones técnicas arancelarias, a su vez a ese cuestionamiento, tal vez sorpresivamente, se plegó Guadalupe Tagliaferri (CABA), por pertenecer al PRO, y la kirchnerista Fernández Sagasti, que dejó entrever que el capítulo habría “salido de una oficina oscura” de la ciudad de Buenos Aires. En esa línea, afirmó que quien lo redactó no sabe de “federalismo”.

A favor se esgrime que con el RIGI, La Libertad Avanza se propone habilitar un programa de beneficios a inversiones mayores a los 200 millones de dólares para acelerar la toma de decisiones de inversión brindando un marco de seguridad jurídica.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) propone un marco legal “sólido” para atraer inversiones de gran envergadura a Argentina, con la intención de impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo.

Recordemos que el nuevo proyecto de Ley Bases del oficialismo, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y es debatido en el Senado, anuncia en uno de sus apartados: «Créase el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI)», con más de 134 votos a favor. Pero no puede obviarse que la medida generó gran polémica, ya que implica modificaciones importantes en estatutos impositivos, aduaneros y cambiarios.

En Fundar, dicen, “estamos de acuerdo con que el país necesita inversiones extranjeras directas. El capital extranjero es uno de los motores de una estrategia de desarrollo nacional como la que pensamos. Pero no se puede hacer de cualquier modo. El RIGI echa por tierra cualquier oportunidad de apalancarse en nuestros recursos naturales para capturar renta de forma razonable y de articular con los sectores productivos ya existentes y aquellos potenciales que surgirán por efecto de la inversión.”
También descarta de plano las bondades de una gobernanza socioambiental virtuosa, una de las cuales es, precisamente, darle mayor sustentabilidad a las inversiones.


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