En un principio la fecha se estableció para el 14 de mayo en homenaje a un tanto de Ernesto Grillo con la Selección Argentina. Aquel también fue otro gol inolvidable en una victoria por 3-1 de la Albiceleste sobre Inglaterra el 14 de mayo de 1953 en el estadio Monumental.

En aquella oportunidad, los europeos empezaron ganando pero Grillo, que por aquellos años brillaba en Independiente, protagonizó un gol muy particular al gambetear a dos rivales dentro del área, desacomodar a otro y ubicar la pelota entre el arquero Ditchbum y el primer palo, desde una posición poco ortodoxa.