Dr. Mario Buono (*)

Inauguramos esta sección «ESE LIBRO QUE NO LEIMOS» (clic para ver) aclarando que estimamos que «…existen millones de títulos que ni siquiera imaginamos, y sobre lo poco que leímos volver a leer nos hace entender que tampoco leímos antes ya que su texto es aquí y ahora el sustento de muchos pensamientos que tampoco tuvimos en cuenta aquella vez. Sirva esto de atenta presentación.

Hoy consideraremos la obra de Leopoldo Marechal del que esta semana celebramos su natalicio, Adan Buenosayres.

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Leopoldo Marechal allá por el 1948 al publicar su Adán Buenosayres, nos tira a la cara toda una simbología que nos pone frente al espejo de lo que somos y que frecuentemente no queremos ser.

No voy a ser yo quien analice su obra, ya que lo han hecho suficientemente hombres de verdadera jerarquía literaria y a los que respeto mucho. Sin embargo, mi espíritu transgresor me obliga a echar algunas parrafadas sobre la impresión que abrió en mi alma la lectura del Adan Buenosayres. Esa rara avis literaria que puede confundir a quien no pueda penetrar el espíritu de un habitante de una ciudad como Buenos Aires.

EL MUNDO DEL ADAN BUENOSAYRES

Hacerse cargo de la dualidad, el travestismo impúdico y vergonzoso, la debilidad de la cobardía y el valor de la resignación, son circunstancias a las que no siempre estamos dispuestos a pensar desde la ideología de lo perfecto, de lo heroico, desde la comodidad de las cosas hechas por otros.

En Cacodelphia encontramos a amigos y parientes, a las autoridades que exigen el respeto de las leyes confeccionadas por amanuenses del poder, a los apóstoles de la biblia junto al calefón, en fin, nadie escapa a esa mirada que con ojos neblinosos nos enfoca hasta el fondo. No pudo Marechal esquivar su entorno y a sí mismo que como Adán transita ese Buenos Aires, este Buenos Aires, que es eterno en el sueño del mediocre que se cree diferente porque viste a la moda.

El 11 de junio del año 1900, nacía en Buenos Aires Leopoldo Marechal, poeta, novelista y dramaturgo argentino.

Marechal comenzó a escribir a los 12 años. Sus ideales políticos se empezaron a notar desde los 13, cuando impulsó a sus compañeros, de una fábrica de cortinas, a que exigieran mejores salarios y condiciones adecuadas para el trabajo. De allí, fue despedido por promover la revuelta laboral.

En 1919 se recibió de maestro y, luego, de bibliotecario y profesor de enseñanza secundaria.

El mismo Marechal reconocía que no era hombre de acción y no tenía condiciones de político militante, pero decidió, mediante sus hechos y palabras, declarar públicamente su adhesión y respaldo al movimiento peronista. Eso le valió el repudio de los intelectuales que no lo hicieron y que decretaron su “proscripción intelectual”.

Adán Buenosayres fue una novela maldita, que sólo unos pocos -Julio Cortázar entre ellos- valoraron en su momento.

(*) DR. MARIO OSCAR BUONO . Abogado./ Director Propietario de Prensa Regional On Line.- / Integró el cuerpo de abogados de Presidencia de La Nación (COMFER-AFSCA-ENACOM) (1989-2019) /Fue Vice Presidente Foro Municipal de Seguridad Ciudadana de Esteban Echeverría (2005-2007) / Fue Presidente ONG S.A.M.E.E. (2003-2007)/ Fue Coordinador DDHH Municipio Esteban Echeverria (2006-2007) / Presidente ASOCIACION CIVIL  “LIBERTAD DEL CONOCIMIENTO” / Secretario del Partido “Unión Por Todos” Provincia de Buenos Aires.