
“Para triunfar en cualquier tipo de
lucha hay que usar el engaño”
Sun Tzu
Ningunear a los comandantes de las redes libertarias, puede ser un grave error. Estos tipejos saben que el humano es vulnerable a las manipulaciones de diversos tipos, y allí atacan, el alma del desprevenido.

Se pasea por la Casa Rosada, participa de actos oficiales y anticipa qué funcionarios deben ser despedidos. En La Libertad Avanza repiten que responde al asesor presidencial, Santiago Caputo.
Como los versos de Bertol Brecht, cuando te das cuenta ya es tarde, estas en el horno.
Los temas que van apareciendo ante nuestros ojos impulsados por los periodistas “ensobrados buenos”, llevan la atención del distraído hacia otras preocupaciones mientras que, como el tero, los huevos están en otro lado.
Sin la denuncia de La Bancaria no nos hubiéramos enterado que el oro de las reservas argentinas viajaba a Londres, para ser depositado (entregado?) en garantía de posibles préstamos. Conocido el hecho, vienen las explicaciones, nos dice el señor Caputo “el oro en el banco no sirve, en cambio en el exterior si”, en tanto el señor Presidente no aclara (¿porqué oscurece?) cuales son los montos ni las finalidades del hecho.
La ministra de Capital Humano, denuncia hechos graves en áreas de Desarrollo Social, ataca a las organizaciones sociales (con razón) y termina justificando los manejos de Grabois, todo porque rozan los intereses de Sebastián Pareja y el FISU, sin esos fondos el partido libertario que impulsa Karina “The Boos”, no tendría solvencia.
Y así podemos seguir sacando de la galera, sin magia, temas distractivos que solo se presentan para producir eso que en “El Arte de la Guerra” enseña Sun Tzu, el engaño.
Pero toda esta perorata es para señalar que el debate sobre la baja de la imputabilidad de los niños y niñas, para castigarlos por hasta veinte años, es realmente una cortina de humo para no tener que discutir sobre el fracaso de las políticas de seguridad ciudadana.

Creer que son los niños y niñas menores de 13 años los que causan los estragos, los femicidios, la narcocriminalidad, etc., es poner la cabeza dentro de un balde y rezar para que no llueva.
Mientras sigamos esquivando la responsabilidad de los adultos en la prevención y en la contención social, seguiremos bajando la edad hasta los primeros meses sin terminar con el delito.
Y le pido por favor que no atribuya a un falso progresismo la necesidad de pensar en la prevención y en la contención, hasta el perro se vuelve malo si lo agredimos desde cachorro.
NOTA DE LA REDACCION: Agradecemos a Miguel Pérez (periodista freelance) por confiar en Prensa Regional.


Comentarios recientes