Domingo Faustino Sarmiento falleció el 11 de Septiembre de 1888 en Asunción, Paraguay.

Nació en San Juan el 14 de febrero de 1811, su madre, Paula Albarracín trabajaba en un telar criollo y su padre, José Clemente Sarmiento fue peón de estancia. En 1818, Sarmiento comenzó a estudiar en la Escuela de la Patria donde aprobó los 4 únicos grados y se destacó con el título de primer ciudadano. Durante uno de sus exilios en Chile, prestó servicios en una escuela municipal como director y único maestro.

En 1862, Sarmiento es elegido gobernador de San Juan. En 1868 es electo presidente y bajo su presidencia deberá afrontar varios desafíos: la Guerra de la Triple Alianza, la epidemia de fiebre amarilla y la oposición férrea de su otrora aliado, Bartolomé Mitre.

Sarmiento fue un gran promotor de la educación, llegando a fundar 800 escuelas en todo el país.

Durante su presidencia se crearon: el Observatorio de Astronomía en Córdoba, el primer Censo nacional, la sanción de los códigos Civil y de Comercio, la creación del Museo Paleontológico y del Parque 3 de febrero, como así también el fomento de la inmigración.

Si bien considerado el “padre de la educación” en el país, Sarmiento significó mucho más que ello. Durante su presidencia, abogó por la modernización del Ejército, incluida la formación de cuadros, mediante la fundación del Colegio Militar y la reorganización de la Escuela Naval. Consciente del problema que significaba la inmensa extensión del país, se desarrollaron durante su gestión la infraestructura ferroviaria (pasó de 573 a 1331 kilómetros de vía), la red telegráfica (que llegó a casi 5000 kilómetros) y numerosos puentes y caminos, modernización de la cual se sirvió al momento de aplacar las sublevaciones en las provincias, especialmente la liderada por el entrerriano López Jordán en los primeros años de la década de 1870. El tranvía, los puertos, el correo y la banca (incluido el Banco Nacional), también fueron parte de la herencia sarmientina que enorgullecía al apóstol laico de la educación.