El polietileno, el plástico más comúnmente utilizado, se crea por accidente en una planta química en Northwich, Inglaterra. Aunque se habían creado antes pequeños lotes del producto, ésta fue la primera síntesis del material que era industrialmente práctica y fue utilizada inicialmente en secreto por los militares británicos durante la Segunda Guerra Mundial.

El descubrimiento de Gibson y Fawcett fue el resultado de años de investigación sobre las propiedades químicas de las moléculas orgánicas.

Los plásticos se utilizan en una amplia gama de productos, desde piezas de automóviles y electrónica hasta dispositivos médicos y equipos deportivos. La durabilidad y la versatilidad del plástico lo convierten en un componente esencial en muchos de los productos que usamos todos los días.

Sin embargo, el uso del plástico en la tecnología también ha llevado a la creación de residuos electrónicos, que es una de las corrientes de desechos de más rápido crecimiento en el mundo. La eliminación de residuos electrónicos presenta un desafío ambiental significativo, ya que muchos de los materiales utilizados en productos electrónicos no son biodegradables y pueden liberar productos químicos nocivos al medio ambiente.