La democracia de las redes sociales consiste en que todos, cualquiera, tiene la posibilidad de tener la información a mano. Que se use o no depende de cada uno. Por eso alegar “no saber” ya es una excusa inaceptable. Sobre todo, en política donde la vida de millones depende del porcentaje de personas distraídas.

Un estudio realizado por la Chicago Booth School of Business señalaba, hace ya más de 10 años, que Facebook, Twitter y otras redes sociales tienen una capacidad de adicción mayor que la del tabaco o el alcohol porque, entre otras cosas, acceder a ellas es sencillo y gratuito.

Si en los buscadores ponemos un nombre junto a una situación, de inmediato fotos y relatos nos enseñan todo lo que está en nube.

Claro no todos buscamos eso, la mayor parte del tiempo usamos las redes como entretenimiento o para chusmear cosas familiares.

Si en el buscador ponemos “Insaurralde” aparece la biografía del ex niño mimado de Jorge Rossi que era amigo de Duhalde, y presidió Lotería y Casinos en un momento del siglo pasado.

Algunos, como desesperados, procuran borrar las fotos en la que aparecen junto al caído en desgracia. ¿Y cayó en desgracia por ser corrupto o porque lo descubrieron?

Vemos fotos del casamiento del pelilargo con Liliana Toledo, actual integrante del Juzgado del Dr. Villenas, quien se excusa por ello de la causa.

Lo encontramos abrazado con Máximo Kirchner, con Kicillof, con Massa, con Granados (padre y/o hijo), también abrazado con muchas mujeres, algunas fueron sus esposas y otras casi.

En resumen, escuchar decir al gobernador de la provincia de Buenos Aires “Yo no sabia…” es un insulto a la inteligencia. Igual que las frases de Sergio Massa para despegarse del escándalo.

Granados y el yate de Insaurralde

El gastronómico Luis Barrionuevo chicaneó al caudillo de Ezeiza con la propiedad del yate «Bandido» que disfrutó Insaurralde en Marbella.

Más de 200 viajes al exterior en 24 años, arroja un promedio muy alto para un simple “funcionario del Estado”, que si bien tenía un  sueldo extraordinario en el gobierno de María Eugenia Vidal, junto al de Granados, no permitiría pagar tantas botellas de champagne en Marbella.

Algunos, como desesperados, procuran borrar las fotos en la que aparecen junto al caído en desgracia. ¿Y cayó en desgracia por ser corrupto o porque lo descubrieron?

Lo cierto es que nadie quiere que lo relacionen con el leproso, pero les avisamos… ya es tarde.