
El acumulado de inflación acorrala a los salarios y jubilaciones hasta la desesperación. Los datos que surgen por todos lados indican que será muy difícil recuperar el poder adquisitivo de aquellos que entraron en el tobogán de la pobreza. Pero los que más acusan el impacto del desgobierno y el fracaso político son los niños.

Si seguimos los informes del UNICEF nos enteramos que siete de cada diez niños viven en condiciones de pobreza en la Argentina.
Traducido en números reales son alrededor de 8,6 millones los menores de 18 años que viven en hogares que no alcanzan el umbral mínimo de ingresos económicos o en entornos donde se ven privados de sus derechos; mientras que más de 600 mil cayeron en la indigencia.

El organismo internacional alerta que en la actualidad «De no ampliarse las partidas del presupuesto transversal de niñas, niños y adolescentes, necesariamente se observará una pronunciada disminución en la cobertura y calidad de prestaciones clave para la garantía de los derechos de niños, niñas y adolescentes en el país».

El desafío de Sandra Pettovello para atender el problema es enorme y la pregunta es si lo logrará. En la oposición tampoco aparecen aportes para evitar las futuras secuelas de una situación irreparable.
El informe agrega que “eso implicaría el incumplimiento a la Ley de Protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes (Ley Nº 26.061), que en su Artículo 72 establece la intangibilidad de los fondos destinados a la infancia, adolescencia y familia, y prohíbe las reducciones presupuestarias en relación con la previsión o ejecución de los ejercicios anteriores».


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