Roberto Eduardo Viola (Buenos Aires, 13 de octubre de 1924-ib, 30 de septiembre de 1994) fue un militar argentino, perteneciente al Ejército. Fue miembro de la Junta Militar entre julio de 1978 y diciembre de 1979; y presidente de la Nación, con la suma de los poderes ejecutivo y legislativo, entre marzo y noviembre de 1981, durante la última dictadura cívico-militar.

Para marzo de 1981, la dictadura autodenominada con el pretencioso nombre de Proceso de Reorganización Nacional había cumplido buena parte de la misión que se había propuesto cinco años antes, al tomar el poder luego de derrocar al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.

El 29 de marzo de 1981, Roberto Viola reemplazó a Videla en la Casa Rosada y se convirtió en el segundo “presidente” de la dictadura. Jaqueado por sus propios compañeros de armas, apenas permaneció nueve meses en el cargo. Quiso cambiar el rumbo del plan económico y nombró a Lorenzo Sigaut, quien pasó a la historia con una frase desafortunada y mentirosa

En el Juicio a las Juntas de 1985 fue condenado a 17 años de prisión, inhabilitación absoluta y destitución, como autor de 86 secuestros, once actos de tortura y tres robos.7​ En 1990 fue indultado por el presidente constitucional Carlos Menem.