La delegación sindical estuvo integrada por el líder de la CTA, el estatal Víctor De Gennaro, Juan Carlos Camaño , titular de la UTPBA (periodistas porteños), la docente Marta Maffei (CTERA), el metalúrgico Alberto Piccinini, Víctor Mendivil (empleados judiciales) y Alberto Morlachetti, secretario de Derechos Humanos de la CTA y Coordinador del Movimiento de Chicos del Pueblo.

En esa oportunidad los denunciantes además agregaron que muchos chicos que fueron secuestrados junto a sus padres, que después desaparecieron, fueron enviados por los represores al Registro y Ubicación de la Ciudad de la Plata. Desde allí se los ingresaba en reformatorios y orfanatos, pero como N.N., es decir con identidad desconocida.

Los representantes de la CTA dieron testimonio ante el Juez Garzón y le presentaron una lista con los nombres de nueve mil trabajadores detenidos-desaparecidos, 50.000 páginas de documentación sobre la represión, un informe elaborado por Claudio Lozano y el Dr. Horacio Meguira y otro sobre la desaparición de niñas y niños, presentado por la organización Chicos del Pueblo.

Esa denuncia de la CTA sobre terrorismo de Estado y genocidio en la Argentina, permitió dar a conocer al mundo la documentación más esclarecedora sobre el genocidio, la represión al movimiento obrero y la complicidad empresarial con el plan de terror y disciplinamiento social de la dictadura militar.