El 6 de marzo se celebra el Día Internacional del Escultor conmemorando el nacimiento del artista del Renacimiento Miguel Ángel. A continuación, un recorrido sobre los escultores más relevantes de la historia del arte.

Sin embargo, en nuestro país, el día Nacional del Escultor y de las Artes Plásticas, se celebra el 17 de noviembre en honor a la figura de Lola Mora, la primera escultora argentina y latinoamericana, reconocida internacionalmente por sus obras monumentales.

En Buenos Aires se pueden visitar dos museos dedicados íntegramente a esta técnica: el Museo de Esculturas Luis Perlotti y el Museo de Calcos y Escultura Comparada. Dichas instituciones están abocadas a compilación y exhibición del panorama escultórico de nuestro país.

El David de Miguel Ángel es una de las grandes obras maestras del Renacimiento.

La colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes cuenta con una gran cantidad de obras escultóricas de diferentes periodos históricos tanto nacionales como internacionales (Rodin, Berni, Cafferatta, De la Cárcova, Distéfano, Ferrari, Fontana) así como el Museo Nacional de Arte Decorativo, donde se pueden encontrar obras de Bourdelle, Zadkine, Chinard, Roulleau, Mantegazza, Lagos, Clodion, Rodin y Coysevox.

El Museo Casa de Rogelio Yrurtia, situado en el barrio de Belgrano, alberga algunas de las obras monumentales inacabadas del taller del escultor discípulo de Rodin y Lucio Correa Morales.

En la Casa Histórica de la Independencia, en San Miguel de Tucumán se pueden visitar los sobrerrelieves que esculpió Lola Mora, así como el monumento del prócer Juan Bautista Alberdi, esculpido con mármol de Carrara y placas de ónix de San Luis.

FUENTE DE LAS NEREIDAS – La escultura de Lola Mora fue presentada al público el 21 de mayo de 1903, y trasladada quince años después a su actual ubicación, en la Costanera Sur, por las críticas que generaron los desnudos de la escena.

En el Parque de la Memoria, emplazada en el Río de la Plata, se encuentra la escultura «Reconstrucción del retrato de Pablo Míguez», de la artista Claudia Fontes como recordatorio de las víctimas del terrorismo de Estado de la última dictadura militar.

El día 6 de marzo se celebra el Día Internacional del Linfedema, con la finalidad de divulgar a la población en general la importancia de la prevención y el manejo del linfedema, catalogada como una enfermedad crónica que afecta principalmente a pacientes con cáncer de mama.

En tal sentido, desde el año 2008 se había venido celebrando el Día Mundial del Linfedema, por parte de asociaciones de pacientes de varias partes del mundo. Posteriormente, en el Congreso Internacional de Linfología efectuada en el año 2013 se estableció el Día Internacional del Linfedema.

Es una enfermedad crónica, generada como consecuencia del tratamiento quirúrgico del cáncer de mama, caracterizada por la acumulación anormal de líquido y macromoléculas en los tejidos blandos, debido a una alteración de la capacidad de transporte del sistema linfático en el organismo.

Un signo evidente radica en el incremento del tamaño del brazo, producto de la retención de líquidos que se generan en el espacio existente entre la piel y la capa que recubre los músculos, denominada aponeurosis.

Otros síntomas que se reflejan en los pacientes que padecen de linfedema tienen que ver con los siguientes: sensación de piel tirante, disminución de la flexibilidad en articulaciones comprometidas, cambios de la sensibilidad y la temperatura de la zona afectada, así como aumento de tamaño del brazo o extremidad comprometida.

Si no se trata a tiempo y de manera adecuada, el linfedema puede convertirse en una enfermedad discapacitante grave. En la mayoría de los casos puede ser reversible, a través del control del exceso de líquido en los tejidos, aliviando el dolor y recuperando la funcionalidad del cuerpo.