Cada día, los niños que viven en guerras en todo el mundo se enfrentan a horrores indescriptibles. No están a salvo mientras duermen en sus casas o juegan al aire libre, estudian en la escuela o buscan atención médica en los hospitales. Desde asesinatos y mutilaciones, secuestros y violencia sexual hasta ataques a centros educativos y sanitarios, pasando por la denegación de la ayuda humanitaria que necesitan desesperadamente, los niños se ven atrapados en el punto de mira de las partes en conflicto a una magnitud asombrosa.

El Informe anual del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados destacó que solo en 2022, se desconoce las cifras actuales, con los conflictos en la Franja de Gaza y Medio Oriente.

Las cifras son muy preocupantes ya que más de 8.630 niños fueron asesinados o sufrieron mutilaciones, hasta el período contemplado

Un aumento del 5 % en comparación con 2021. El uso  de municiones explosivas, incluidos los restos explosivos de guerra, los artefactos explosivos improvisados y las minas terrestres, fue responsable de más del 25 % de las muertes y mutilaciones de niños.

El 85% de estos niños eran varones. Factores como el sexo, la edad, la discapacidad, el origen étnico, la religión, la ubicación geopolítica y la situación económica determinan principalmente el riesgo de que un niño sea reclutado, cómo se le explota y las violaciones que sufre.

Las situaciones con mayor número de secuestros de niños se produjeron en la República Democrática del Congo, Somalia, Burkina Faso, Myanmar y Mozambique.

La violencia sexual en los conflictos es la violación grave menos denunciada, tanto en el caso de las niñas como en el de los niños, debido al estigma y a la falta de protección jurídica. El 99 % de la violencia sexual se perpetró contra niñas, que se encuentran desproporcionadamente afectadas por la violencia sexual y el matrimonio forzoso. Los niños también son víctimas de violencia sexual o sufren traumas indirectos al convertirse en testigos forzosos de violencia sexual contra miembros de su familia.