Natividad que pintara Giotto, figura imprescindible del Trecento italiano, hacia 1305 en los muros de la Capilla Scrovegni de Padua.
La Natividad Mística de Botticelli está llena de misterios, y como cualquier misterio ha generado ríos de tinta.
Los ciento veinte centímetros de diámetro de este tondo, que mantiene el marco original diseñado por Miguel Ángel, son una obra maestra, otra, del grandísimo Buonarroti. Se encuentra en la Sala 35 de la Galería de los Uffizi en Florencia.