La ciencia avanza sobre aspectos hasta hace poco reservados a las creencias religiosas. La vida, su aparición sobre la tierra, el infinito espacio, las partículas atómicas y subatómicas, la física cuántica y la teoría de la relatividad.

Desde la condena a Galileo por atreverse a contradecir a las creencias religiosas del geocentrismo, el universo conocido se fue ampliando al conjuro de investigadores y descubridores de particularidades de plena existencia real.
En este orden colocamos al recientemente fallecido Peter Higgs (1929-2024), quien fuera un conocido físico que predijo la existencia del llamado bosón de Higgs, “una partícula subatómica que es la portadora de un campo que dota de masa a todas las partículas elementales a través de sus interacciones con ellas”, según explica la Enciclopedia Britannica.

El científico falleció el 8 de abril de 2024, a los 94 años, según comunicó la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) dos días después. Aunque hizo su predicción a mediados de la década de 1960, su teoría no fue confirmada hasta 2013, y en el medio sesudos científicos aprobaron y denostaron sus investigaciones.
Peter Higgs nació en Newcastle upon Tyne, un distrito metropolitano en el noreste del Reino Unido, el 29 de mayo de 1929. Tal como informa el sitio web del Premio Nobel, tenía asma, por lo que parte de su educación temprana la recibió en su casa.
El físico que da nombre al bosón de Higgs. apareció en la portada de un artículo de National Geographic de 2013, cuando se confirmó el hallazgo.
Así pasó a ser conocido mundialmente por su predicción de la existencia de una nueva partícula, el llamado bosón de Higgs o “partícula de Dios”, la cual da explicación a cómo se formó la materia tras el Big Bang.

En 1964 el científico británico “escribió dos artículos en los que describía lo que más tarde se conocería como el mecanismo de Higgs, en el que un campo escalar (es decir, un campo presente en todos los puntos del espacio) confiere masa a las partículas”, continúa la plataforma.

Esta teoría fue confirmada casi 50 años después, gracias a los experimentos del Gran Colisionador de Hadrones del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés), relata la entidad académica.
La contribución de Peter Higgs a la física ha sido reconocida con numerosos honores académicos, como la Medalla Hughes de la Royal Society (1981), la Medalla Real de la Real Sociedad de Edimburgo (2000), y una medalla Higgs personal única de la Royal Society de Edimburgo (2012), entre muchos otros. También recibió títulos honoríficos de varias universidades.

En 2013 fue galardonado con el Premio Nobel de Física, junto con François Englert, «por el descubrimiento teórico de un mecanismo que contribuye a nuestra comprensión del origen de la masa de las partículas subatómicas”.


Comentarios recientes