Ya están los resultados y las confirmaciones, el “Coqui” Capitanich admitió el triunfo del radical Zdero. Otra vez podemos decir que la noticia es esa y punto. Pero como siempre Prensa Regional se propone adentrarse, con una mirada más crítica, en la real realidad.

El peronismo residual no alcanza para darse una alternativa viable que permita transformar en hechos lo que la doctrina manda. En su defecto, se llena de dirigentes gramscianos, trotkistas y maoístas que disfrazados de peronistas terminan destruyendo lo poco que quedó de los buenos tiempos.

Pero la nostalgia no ayuda. Jóvenes veinteañeros predican nuevas alternativas para un mundo diferente gracias a la globalización producto de una tecnología que derriba fronteras y sincretiza culturas, y eso pone a años luz las teorías del siglo 19 que se expandieron en el siglo XX.

Pero encontrar en cada territorio la síntesis que permita cabalgar estas mudanzas no se da en el tiempo que todos querríamos, Javier Milei es el faro que atraviesa todo y a todos pero no cualquiera puede tomar esa luz. Por eso los resultados asombran. En el orden local los candidatos no alcanzan a entrar en el podio de los resultados mientras Milei arrasa en lo correspondiente al orden nacional.
Al mismo tiempo el radicalismo velado por el PRO en función de una alianza ya agotada, emerge en dirigentes que logran conquistar la voluntad ciudadana y permiten pensar en la disolución de ese espacio que sin Macri al comando directo se caracterizó por la pelea y la denostación de sus candidatos.

Pero el radicalismo ya no expone a Alem o Yrigoyen, en función de esta modernidad establece paradigmas locales de seguridad y cercanía dejando al país a los influjos de otras fuerzas, Patricia Bullrich lo sabe y por eso la desesperación de no llegar al balotaje.
Idéntica situación se vive en el espacio UxP en el que Sergio Massa se multiplica en actos, inauguraciones y festejos, si no entra a la segunda vuelta desde el 22 de octubre hasta el 10 de diciembre veremos a los siete jinetes del apocalipsis cabalgar en los alrededores de la Plaza de Mayo. Tienen que garantizarse la Provincia de Buenos Aires, en algún lugar van a tener que refugiarse.

Todos saben eso, y también saben que en la provincia no hay balotaje, ni en los municipios, se gana o se pierde por un solo voto de diferencia y tanto Kicillof como los intendentes del conurbano pueden verse arrastrados por el fracaso estrepitoso de un gobierno ausente donde ya no saben que regalo ofrecer con tal de recibir un voto. Los números indican que Carolina Píparo ya está en empate técnico con el ex ministro de economía de CFK y supera ampliamente al actual ministro de economía designado por CFK. Milei quiere teñir de violeta la provincia de Buenos Aires.
Esto pone a candidatos como Pablo López en situación de arrebatarle Ezeiza al clan Granados la intendencia que supo armar de la mano de Eduardo Duhalde allá por 1995. Ahora queda Mendoza y todo pronostica otra derrota del oficialismo.


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