La transparencia en la gestión pública es un tema que llena espacio en los discursos de todos los políticos pero que cuando se administra la cosa pública (de todos) no parece ser parte de la misma preocupación.

Las leyes vigentes y las prácticas no siempre se corresponden en materia de transparencia en la función pública. No siempre el control legislativo sobre los ejecutivos tienen el efecto deseado por el vecino contribuyente que nunca se entera en que se gasta la plata de sus impuestos.

En la provincia de Buenos Aires desde el año 2000 se impulsa una reforma integral de la administración financiera y de los recursos reales en el ámbito de los municipios bonaerenses.
La Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal (RAFAM) se impone por el Decreto Provincial Nº 2980/00, incluyendo los postulados básicos desarrollados por el Estado Nacional desde el año 1992, con la sanción de la Ley N° 24.156.

La página oficial nos muestra que, a los módulos tradicionales de contabilidad, presupuesto, tesorería y crédito público, se agregaron el de administración de los ingresos públicos, y los de gestión de los recursos reales tales como recursos humanos, suministros y bienes de activo fijo, incluidos o no en los proyectos de inversión.

Sin embargo, no todos los municipios bonaerenses cumplen con estos postulados. Tampoco los vecinos contribuyentes poseen herramientas adecuadas para ejercer los controles suficientes.

En los Concejos Deliberantes bonaerenses, muchos de sus integrantes deben recurrir a reclamos, a veces airados, para que los intendentes y sus funcionarios cumplan con sus deberes de funcionarios públicos de informar, dar la posibilidad de investigar los gastos y ejercer, en tiempo real, los controles de la gestión.
Como prueba de nuestros dichos tomamos la publicación de periódico InfoCañuelas que da cuenta que los concejales reclaman a la intendenta Marisa Fassi tener acceso al RAFAM, ya que para ello es necesario que el ejecutivo facilite las claves correspondientes.

La nota se completa con los nombres de los concejales firmantes del pedido “… Valeria Medina, Patricia Rolandelli, Claudia Pelereteguy, Emma Corbalán, Natalia Blasco, Juan Bautista Augusto, Santiago Mac Goey, Darío Morena y Leonardo Iturmendi, (y) fue recibida el 5 de marzo (por) el presidente del departamento Legislativo, Maximiliano Mazzanti.”
En diálogo con el Concejal Santiago Mac Goey pudo saberse como la oposición procura llevar transparencia al vecino de Cañuelas.

Estos datos, que deberían ser de público conocimiento y cualquier vecino contribuyente debería tener garantizado el libre acceso a la información pública, es guardado bajo siete llaves por los funcionarios que deben su existencia al voto del ciudadano local.
En Ezeiza tampoco los concejales cuentan con esa clave para ingresar al sistema RAFAM, lo que debería ser solucionado en breve.
En la época de la IA ya no es pensable ocultar la evolución del gasto de los dineros públicos, pero el vecino contribuyente deberá, además, contribuir para lograr esa transparencia necesaria.


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