Un día como hoy pero de 1997 – Entra en vigencia el protocolo de Kioto, un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global.

En concreto, el Protocolo de Kyoto pone en funcionamiento la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático comprometiendo a los países industrializados a limitar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de conformidad con las metas individuales acordadas.
El gobierno de George W. Bush se retiró del protocolo, según su declaración, no porque no compartiese su idea de fondo de reducir las emisiones, sino porque considera que la aplicación del Protocolo es ineficiente.

El protocolo fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de 2005. En noviembre de 2009 eran 187 los Estados que lo habían ratificado. En el protocolo se acordó una reducción de al menos un 5 %, de las emisiones de estos gases en 2008-2012 en comparación con las emisiones de 1990.
La Unión Europea (UE), como agente especialmente activo en la concreción del Protocolo, se comprometió a reducir sus emisiones totales medias durante el periodo 2008-2012 en un 8 % respecto de las de 1990. No obstante, a cada Estado miembro de la UE se le otorgó un margen distinto en función de diversas variables económicas y medioambientales según el principio de «reparto de la carga».

En América del Norte, el entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton firmó el acuerdo pero el Congreso de su país no lo ratificó por lo que su adhesión solo fue simbólica hasta 2001, cuando el gobierno de George W. Bush se retiró del protocolo, según su declaración, no porque no compartiese su idea de fondo de reducir las emisiones, sino porque considera que la aplicación del Protocolo es ineficiente.

Algunos países en desarrollo, que no estaban obligados a cumplir las metas cuantitativas fijadas por el Protocolo de Kioto, ratificaron el acuerdo. Tal es el caso de Argentina que concluyó el trámite, previa aprobación del Congreso Nacional el 13 de julio de 2001, a través de la Ley Nacional 25.438.
Con la ratificación de Rusia en noviembre de 2004, después de conseguir que la UE pague la reconversión industrial, así como la modernización de sus instalaciones, en especial las petroleras, el protocolo entró en vigor el 16 de febrero de 2005.

El mayor problema fue la no ratificación de Estados Unidos y su abandono posterior, así como la salida del acuerdo de Canadá en 2011. La falta de compromiso de los países ricos derivó en la búsqueda de otros mecanismos.
La razón son los precios baratos del carbón, el gas y el petróleo debido, entre otras cosas, a la explotación -problemática desde el punto de vista medioambiental- de combustibles no convencionales procedentes de arenas bituminosas o extraídos por la fracturación hidráulica.


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