En su momento, se trató de una obra pública con un impacto social, cultural, económico y una huella histórica que marcó a fuego la vida de los pobladores de la alta montaña como de aquellos que también sintieron el devenir de la vida del ferrocarril.

El 29 de setiembre de 1909 finalizó la perforación del túnel principal, Caracoles, en plena cordillera, permitiendo unir las secciones argentina y chilena del Ferrocarril Trasandino, dando término a un proyecto de considerable magnitud.

Las obras totales se habían iniciado veinticinco años antes, ya que en enero de 1886 se trazaron los primeros puntos de referencia a partir de la ciudad de Mendoza. En ese momento la empresa concesionaria estaba encabezada por los hermanos Juan y Mateo Clark.

En abril de 1887 se iniciaba la construcción de los terraplenes de los kilómetros 15 y 20, en La Compuerta, a la vez que se concretaba el empalme provisorio con la línea del Gran Oeste Argentino, frente a la Quinta Agronómica, en lo que más tarde sería la estación central del Trasandino.

Los proyectos iniciados para actualizar el paso y habilitarlo para el cruce vial están demoradas por diversos inconvenientes.

Mientras tanto el paso a Chile se realiza por el túnel del Cristo Redentor, designado oficialmente Paso Internacional Los Libertadores. Este es un paso fronterizo automotriz que comunica Argentina y Chile a través de la cordillera de los Andes, entre la provincia de MendozaArgentina, y la Región de ValparaísoChile.