Un día como hoy pero de 1973 – El ex presidente argentino Juan Domingo Perón regresa a Buenos Aires tras 18 años de exilio.

BREVE RESEÑA
El expresidente Juan Domingo Perón estuvo exiliado de la Argentina desde pocos días después de su derrocamiento en septiembre de 1955 hasta el 17 de noviembre de 1972, cuando regresó brevemente luego de ser autorizado por la dictadura gobernante. El 5 de febrero de 1973 la dictadura volvió a prohibir el ingreso de Perón a la Argentina. La prohibición caducó definitivamente el 25 de mayo de 1973 al asumir el gobierno democrático presidido por Héctor J. Cámpora, durante el cual Perón regresó definitivamente el 20 de junio de 1973, estableciendo su residencia en el país. Durante todo ese período Perón estuvo proscripto para presentarse como candidato a cargos electivos. Levantada la proscripción en 1973, se presentó como candidato a presidente de la Nación en las elecciones del 23 de septiembre de 1973, en las que triunfó con un apoyo del 62% de los votos, falleciendo unos meses después en ejercicio de la presidencia, el 1 de julio de 1974.

SITUACIÓN DE ARGENTINA
Alguna crónica da cuenta de ese regreso diciendo que “En la primera semana de junio de 1973, Juan Domingo Perón fue a la clínica del doctor Antonio Puigvert en Barcelona, para que lo revisase y para despedirse. El afamado médico urólogo contó: “Aunque su aspecto no lo denotara tenía ya ochenta años. Y no volvía a la Argentina para pasar bajo arcos triunfales entre aclamaciones y en olor a multitud. Volvía para luchar (…) A mi me lo explicó muy claro y en muy pocas palabras: “No me queda otra solución que volver allá y poner las cosas en orden. Cámpora ha abierto las cárceles y ha infiltrado a los comunistas por todas partes.” También le confesó: “Mire, Puigvert. En estos años he estudiado mucho, he revisado mucho y me he dado cuenta de los errores que cometí en mi primer período. Errores que voy a hacer lo posible de no repetir. Como yo ya tengo conciencia de lo que es gobernar, no volveré a caer en ellos”. En otras palabras, como dijo su amigo el periodista Emilio Romero, “de Puerta de Hierro había salido Perón no ya para hacer una revolución, sino para contenerla. Perón estaba ya más cerca de la filosofía que de la política”.

Los discursos de Perón transcurrían sobre la misión que se impone para rescatar a su pueblo de situaciones que no deparaban ningún futuro venturoso. Los estúpidos imberbes creían que el Perón de las 20 verdades estaba viejo para entender que había que extremisar hacia el marxismo para lograr una idea bastante alejada de la doctrina peronista.
Al “si Evita viviera sería montonera” la juventud no contaminada, no infiltrada, opuso “si Evita viviera seguiría siendo peronista”.
La renuncia de Cámpora abrió paso a la tercera presidencia de Perón. Pero ya empieza otra historia.


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