Algunas partidas brillantes de ajedrez comienzan cuando el jugador entrega (pierde) una pieza, para terminar ganando el juego. El entusiasmo de Unión por la Patria en el festejo de la remontada del domingo 22 de octubre, es merecido pero puede resultar excesivo si el balotaje lo gana Milei.

Lo real y concreto es que tanto Massa como Milei se medirán en noviembre para definir quién será el presidente para el período 2023-2027. Dos conceptos innegablemente opuestos, que obligan a la ciudadanía a determinar su propio futuro. No habrá excusas, la responsabilidad es totalmente del votante.

Sin embargo, no todos los triunfos son triunfos, ni todas las derrotas son derrotas. Sin entrar en mayores detalles y a boca de jarro podemos decir, Unión por la Patria, en muchos distritos perdió aun sacando más votos. Kicillof perdió bancas en la Congreso Provincial que lo condicionarán en la etapa que se inicia el 10 de diciembre.
Muchos municipios perdieron concejales y concejeros escolares, lo que también obligará a los intendentes a tener una actitud acuerdista cuando se traten proyectos importantes.

Por otra parte La Libertad Avanza ganó ya muchos legisladores (tiño de violeta el Congreso) y concejales. Bancas inexistentes hasta ahora, lo que engrosa el volumen del espacio de Milei.
Y para terminar, sin agotar el tema, los grandes perdedores, casi sin atenuantes son los seguidores de Juntos Por el Cambio, al quedar tercera y fuera del balotaje Patricia Bullrich.

La izquierda festeja haber ganado una banca en Diputados, aún con el escaso caudal de votos obtenidos el domingo.
En la semana se iniciará el recuento definitivo de los votos y eso arrojará cuantos escaños corresponderán a cada fuerza.


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