Platón fue un filósofo griego seguidor de Sócrates​ y maestro de Aristóteles.

A lo largo de la historia, el humano existente se ha dividido entre los que transitan por las cosas hechas, por anteriores hombres, o los que generan alternativas para superar esas coyunturas que perjudican. Los mejores, no importan que forma de gobierno adopten, siempre terminan beneficiando al conjunto. Los mediocres siempre terminan en perjuicios irreparables.

La sabiduría para elegir a los primeros y evitar a los segundos, estriba en el ejercicio del “pensamiento crítico”, que termina adoptando lo que el sentido común indica como lo mejor.

Platón introduce en el Libro VII de «La República», la historia de prisioneros que viven desde su infancia en una caverna, atados de forma que solo pueden ver sombras proyectadas en la pared frente a ellos. Estas sombras son consideradas su “realidad”, aunque en realidad son imágenes de objetos que pasan detrás de ellos, iluminados por una hoguera.

En su alegoría el griego seguidor de Sócrates (su maestro) propone ver que esa realidad de las sombras es el velo que enceguece a las mentes no preparadas, incultas, mediocres y porque no malévolas y contra las cuales hay que ofrecer soluciones, de lo contrario nos terminan dañando.

La visión de la realidad del prisionero al salir de la caverna, lo impulsa a regresar a la caverna, y compartir su experiencia con los demás, pero ellos se burlan de él, pues no entienden la nueva realidad que ha descubierto, niegan esa realidad, porque saca, a los encadenados, de la comodidad. El rechazo de los otros prisioneros al mensaje del escapista refleja la dificultad de aceptar la verdad y la transformación personal.

Platón ya vio el problema y en el mito de la caverna propone una metáfora de la condición humana, la educación, y el conocimiento.

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Platón fue un filósofo griego seguidor de Sócrates​ y maestro de Aristóteles. Se da cuenta que en el año 387 a. C. fundó la Academia de Atenas, institución que continuaría a lo largo de más de novecientos años y a la que Aristóteles acudiría desde Estagira a estudiar filosofía alrededor del 367 a. C., compartiendo unos veinte años de amistad y trabajo con su maestro.

Puso por escrito muchos de los pensamientos de Sócrates, sus diálogos donde usando el método de “la mayéutica” (partera) extrae conclusiones basadas en el sentido común y alejadas de las especulaciones de los “sofos”, manipuladores de la verdad. ​

Es interesante leer sus trabajos donde desarrolló sus doctrinas filosóficas mediante mitos y alegorías. En su «teoría de las formas» o «ideas», sostuvo que el mundo sensible es solo una «sombra» de otro más real, perfecto e inmutable del cual provienen los conceptos universales que estructuran la realidad a partir de la «Idea del Bien»; y el alma humana, la cual es inmortal pero esta se encuentra «encarcelada» en el cuerpo. Según su «teoría de la reminiscencia», las ideas son innatas en el alma y «recordadas» por la razón (anamnesis). Platón también es considerado como uno de los fundadores de la filosofía política al considerar que la ciudad justa estaría gobernada por «filósofos reyes».