De la redacción de Prensa Regional.-

PATRICIA BULLRICH -El caballo de Troya que junto a Macri impusieron el plan del PRO de ajuste y financiero que fracasó en el gobierno PRO (2015-2019)

Decíamos entonces, ante el triunfo parcial de Massa que, “El entusiasmo de Unión por la Patria en el festejo de la remontada del domingo 22 de octubre, es merecido pero puede resultar excesivo si el balotaje lo gana Milei.”, y eso pasó, porque en noviembre Milei alcanzó el 56 % de los votos y Massa el 44%.

La candidata de Macri, a quién muchos daban por ganadora, salió tercera. Pero como se tituló el editorial de aquel momento “GANAR  Y PERDER” (clic para leer completo) no  siempre ganar es ganar y no siempre perder es perder.

Los postulados que enarbolaba Milei, y que muchos apoyamos, decían que lo principal iba a ser terminar con la CASTA para lo que estaba lista la motosierra. Parecía claro que la motosierra cortaría a quienes, hasta ese momento, habían contribuido a la debacle argentina y muchos entendíamos que “esos” eran tanto kirchneristas como aquellos que habían endeudado al país con empréstitos que nunca sirvieron para el progreso y la productividad, sino que se usaron para maniobras financieras que enriquecieron a unos pocos, y que hoy estamos pagando los millones de argentinos que habitamos este país.

Los índices de indigencia y pobreza referidos a la población infantil y adolescente son más altos que los estimados para la población total. Los datos referidos a este segundo caso son, de todas maneras, alarmantes: en el conurbano, el 25,1% de las personas son indigentes, en tanto que el 61,9% vive en la pobreza.

A un año vista, y tras muchas falacias, el gobierno libertario limita su accionar a usar la motosierra con los jubilados, los estudiantes y los trabajadores regularizados, en un esfuerzo por mantener los privilegios de aquellos a quienes se “creía” se iban a eliminar.

A un año vista queda claro que el “plan” que Milei mantenía “in pectore” no fue tal y que aquella fuerza que creímos serviría para mejorar la calidad de vida de los argentinos en la real realidad se vuelve contra la gente para justificar excesos de todo tipo que pone otra vez a esa “CASTA” como opción para el 2025.