Escribe: Dr. Mario Oscar BUONO (*)
Las Polis griegas: el primer modelo de ciudadestado

Así se asocia la palabra POLITICA (polis-ciudad) con DEMOCRACIA. Conceptos   que durante el siglo XIX fue desarrollándose para limitar los gobiernos autoritarios de monarcas absolutistas. El hombre cobra nueva dimensión en esa propuesta que surge con el voto libre y comprometido con aquellos que serán “representantes” de esa voluntad. El presidente de este modo, es el “representante”, se lo reconoce como el “primer mandatario” porque tiene la manda del ciudadano para que cumpla con la promesa de campaña al que convenció para bendecirlo con el voto.

Los sabios de la Constitución Nacional dijeron que el pueblo “no gobierna ni delibera sino a través de sus representantes”, y esto encierra dos pasos, primero la “elección” y luego la exigencia. Tener la posibilidad de optar entre cosas conocidas (principio de libertad) y una vez elegido el representante, mantener la posibilidad de exigir que aquellas cosas que fueron prometidas se cumplan.

La carta base de una alianza electoral es la promesa que el representante debe cumplir o someterse a que esa voluntad que lo puso como mandatario (Sea en el ejecutivo o en la legislatura) le sea retirada con las consecuencias políticas y jurídicas que correspondan.

Se nos ocurre que prometer acabar con “LA CASTA” de políticos y empresarios corruptos, tal lo prometido en la campaña 2023, no puede faltarse para justificar una “casta amiga”, reemplazar consignas libertarias por la aplicación de un plan neo conservador financiero y tan corrupto como ese progresismo que se creyó superado, es una burla a esa voluntad manifestada en noviembre de 2023.

Esta extraña forma de bajar la inflación a costa de una recesión que abandona en las zanjas a miles (millones) de personas para que cada cual se arregle como pueda no estaba en las ideas de esa  campaña. Acabar con la educación pública, en vez de mejorarla, es sumergir a las personas en la prehistoria, muy alejadas de las nuevas categorías científico tecnológicas. Dejar que alimentos se pudran y engorden ratas es inhumano no es liberal, ni progresista, es una basura.

Por eso se impone una nueva reflexión. Dejar arrastrarse por la corriente puede ser una actitud peligrosa, las grandes dictaduras del siglo XX se iniciaron de ese modo. Los contenidos de las redes provocan un desinterés hacia el compromiso ciudadano que los políticos de turno acentúan con el incumplimiento de sus deberes de funcionarios públicos y por periodistas ensobrados que defienden argumentos que no resisten ningún análisis serio.

La conducción de la polis obliga al ciudadano de a pie sentarse en el foro y empezar a tomar las decisiones correctas para evitar que cuatro vivos que fueron votados con engaños, en el mejor de los casos, determinen quienes comen y quienes no sin importar dolores y sufrimientos. La Constitución Nacional prevé remedios para esos excesos, sería bueno repasarla con calma pero con determinación.

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