El domingo 13 de agosto, mientras la cena en los hogares podría desarrollarse con normalidad, el país irá enterándose de cómo piensan la política los argentinos.

Los antecedentes no aparecen favorables para el oficialismo kirchnerista, aunque en el entorno del Ministro de Economía tienen esperanza de que en las próximas horas se revertirán los aspectos negativos.
Esos aspectos negativos tienen dos efluentes, el primero relacionado en la marcha de la economía, que a pesar de la fe de Carlos Maslatón, amenaza desbarrancarse a cualquier momento. El segundo aspecto negativo tiene que ver con el curriculum vitae del candidato de Cristina. A pesar del blindaje mediático no puede evitarse las filtraciones. (*)

Los intendentes bonaerenses, la mayoría viejos lobos de mar que huelen el desastre, evitan hablar mucho de Massa porque eso les quita votos. Algunas mentes inquietas señalan que existe un acuerdo de intendentes con el gobernador para clausurar la provincia y evitar el drenaje de votos. (**)

El recuerdo más fresco de los desaguisados oficialistas será la provincia de Chubut. Mariano Arcioni, el gobernador PJ, tiño las esperanzas del candidato de Massa y permitió el triunfo de JxC en manos de un jovencito (35 años) que supo amalgamar todo el descontento de más de 20 años de argado peronista. Si no existen sorpresas de último momento Ignacio Torres será el gobernador por los próximos cuatro años.

Esto sumado a San Luis, Santa Fe y San Juan ilusiona a los amarillos PRO, en sus dos versiones para la cartera de las damas o el bolsillo de los caballeros, de poner en la presidencia de la Nación una versión más eficiente de Mauricio Macri, sea por ir más rápido (¿?) o por ser más prolijos (¿?).
Las P.A.S.O. invento de Nestor Kirchner, serán la encuesta real de la gente que todavía puede creer en la democracia, que aunque imperfecta es lo único que permite elegir a quienes nos representan. Si nos equivocamos la culpa no la tiene el chancho (sin alusiones personales).
La piedra en el zapato del status quo, es Javier Milei, que en una versión patagónica, Cesar Trefinger, dijo presente con un porcentaje que predice una instancia libertaria. En un país bipolar se establece un tercer factor.

Aunque Milei hable de cuartos (a los oficialistas preocupan los votos en blanco y las ausencias), en lo positivo augura un escenario de tercios que pueden deparar sorpresas.
Las excusas para justificar la “NO” asistencia a votar, no alcanzan para ocultar un retroceso en la cultura cívica de los argentinos. Algunos analistas lo atribuyen a la manipulación del oficialismo (sea cual sea) para asegurarse con el aparato el voto mayoritario, de lo que debe inferirse que el no votar favorece a las “casta”. Para abonar la teoría, estos sabios de la política, esgrimen los recursos mediáticos utilizados por el oficialismo de Córdoba para enfriar el entusiasmo cívico, eliminando las sanciones para quienes no voten.

Las P.A.S.O. invento de Nestor Kirchner, serán la encuesta real de la gente que todavía puede creer en la democracia, que aunque imperfecta es lo único que permite elegir a quienes nos representan. Si nos equivocamos la culpa no la tiene el chancho (sin alusiones personales).
(*) NOTA DE LA REDACCIÓN: Resulta interesante leer el trabajo de Christian Sanz sobre Sergio Massa que desnuda su real situación. Pero no es él único que ha investigado las evoluciones del hombre de Cristina y sus lazos con ciertos factores de poder.
(**) Los intendentes, Valenzuela de 3 de Febrero, Granados de Ezeiza, entre otros, instan el corte de boleta solventando grupos disidentes para alentar el método en favor del localismo, “arriba voten a quien quieran”


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