
El tema de la Agenda 2030, ha despertado un nuevo capítulo desde que la cancillería ha decidido darle un tratamiento preferencial en las relaciones internacionales, negándose a su aplicación y generando no pocas rispideces.

En efecto, la Canciller Diana Mondino ordenó a los diplomáticos no participar de la Agenda 2030 y en Cancillería dicen que «es como cerrar las embajadas» «Es demencial, es como que nos salgamos de la Convención de Derecho del Niño», afirmó una fuente diplomática que no estaría de acuerdo con esa decisión.
Pero, porqué se llega a esta resolución?. Que inspira a la Canciller Mondino a este extremo?
En este sentido, se debe considerar que en la 54ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Argentina, Paraguay y El Salvador se unieron para tomar una postura firme en defensa de los valores tradicionales, oponiéndose tajantemente a la Agenda 2030. Las crónicas indican que este embate lo lideró DianaMondino canciller argentina, Santiago Peña, presidente paraguayo, y Alexandra Hill, canciller salvadoreña, quienes enfatizaron la importancia de proteger la vida y la familia en sus respectivos discursos, y cuyas delegaciones revisaron rigurosamente el lenguaje de toda la documentación a la que se suscribió.

En principio debemos saber que la Agenda 2030 es un plan para el desarrollo sostenible que cuenta con 17 puntos claves y que fuera suscripto por más de 190 países, incluyendo a Argentina.
Es una propuesta de la ONU (Organización de la Naciones Unidas) del año 2015 y que incluyen 169 pasos para lograr esos objetivos.

Sobre los puntos en particular nos ocuparemos en sucesivas notas y también sobre algunas posturas religiosas que se oponen a su aplicación, a punto tal que en algunos informes tratan a la agenda como “un caramelo envenenado con una bella envoltura”
“Quedarte, por tanto, en la superficie, en el envoltorio, constituye un profundo error que no solo desconcierta, divide y separa a muchos, sino que, además, constituye un elemento de distracción que anestesia el significado auténtico de la Agenda.”, dice Jaime Mayor Oreja en el documento que lleva el nombre “Desenmascarando la Agenda 2030”.
Volviendo a la propuesta de la ONU, los 17 puntos resultan casi imposible de contradecir en sí mismos. Nadie quiere continuar con el hambre generalizado, la falta de salud, el daño al medioambiente, etc.

Sin embargo, lograr erradicar el hambre aparece como de cumplimiento imposible mientras continúen las causas que la producen, las grandes empresas contaminantes no adhieren a la protección del ambiente, los ecosistemas, y propenden la desertificación de amplios territorios.
Contra lo primero que aparece, la Agenda 2030, el proceso de consulta más amplio que se hizo en la historia de Naciones Unidas y del cual participan la mayoría de los países de la ONU, OEA y otros organismos globales, las nuevas derechas antiglobalistas lo califican como un acuerdo de las izquierdas que atentan contra el desarrollo de los países y cuestionan los beneficios del desarrollo sostenible y las políticas de género.
Pero es un proyecto de la izquierda?

Tampoco aparece claro que un plan tan acabado para generar consenso mundial de control y explotación surja de alguna mente de izquierda, no obstante, y como se promete, al analizar los métodos propuestos por la ONU surgirán las inconsistencias y los perjuicios.
Prensa Regional se ocupa en distintas notas del tema, por considerar su implicancia internacional. Recomendamos leer nuestra publicacion titulada «EL LIBERALISMO, LA RELIGION Y EL ABORTO» (clic para ver)


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