Aquella transmisión de hace 99 años, es considerada, por muchos, como la primera emisión de radio programada de la historia, ya que todas las emisiones anteriores tenían un carácter experimental.

Los autores de la hazaña técnica y artística fueron el médico Enrique Susini, junto con sus amigos, los estudiantes Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza, todos entusiastas radioexperimentadores fascinados por los últimos descubrimientos e inventos sobre las ondas hertzianas.

Con un pequeño micrófono, un transmisor de escasa potencia y las antenas en los techos del teatro Coliseo de la ciudad de Buenos Aires lograron el objetivo, que fue difundir la obra «Parsifal», de Richard Wagner.

Así se puso en marcha Radio Argentina, para nosotros la primera emisora del mundo, que marcó el punto de partida para la radiodifusión de nuestro país.

La radio, también conocida como radiocomunicación, es una tecnología de comunicación a distancia a través de la emisión de ondas electromagnéticas que transportan señales de audio, recuperables mediante un aparato receptor, conocido como radiorreceptor o simplemente radio. Las ondas que utiliza se denominan hertzianas. La radio fue la primera tecnología que permitió transmitir sonidos (como música o la voz humana) a lo largo de grandes distancias.

La aparición de la radio en el siglo XX trajo consigo un gran revuelo e innumerables aplicaciones: como la posibilidad de escuchar música o las noticias mientras se trabaja, o comunicar de manera rápida y eficaz a los soldados con su retaguardia en medio de un conflicto militar. Hasta la masificación de la televisión y de los medios digitales en la segunda mitad del siglo, la radio fue el mayor medio de masas del planeta, y aún sobrevive en la actualidad.

Gracias a estos descubrimientos, en 1888 el físico alemán Heinrich Rudolf Hertz (1857-1894) demostró que las ondas electromagnéticas podían detectarse y crearse artificialmente, y diseñó un primer modelo de emisores y receptores de ondas. En su honor y reconocimiento, este tipo de señales se conocen hoy como ondas hertzianas.

Basándose en estas exitosas experiencias, el inventor italiano Guillermo Marconi (1874-1937) diseñó el primer sistema de telegrafía inalámbrica que usaba las ondas hertzianas para enviar y recibir impulsos, de modo tal que pudieran ser interpretados con el código morse. A este invento se le conoció como “telegrafía sin hilos” y fue el precursor directo de la radio.

En diciembre de 1906, se produjo la primera emisión de sonido por radio de la historia: su responsable fue el científico canadiense Reginald Fessenden (1866-1932), quien transmitió media hora de música y conversación de manera abierta, empleando un alternador electromagnético de alta frecuencia. Distintos receptores pudieron esa Nochebuena escucharlo leer pasajes de la Biblia y tocar al violín.

En la década de 1950, además, la invención del transistor supuso una enorme mejoría en la construcción de los receptores de radio. La radio gobernó en solitario los medios masivos de información hasta 1948, año en que se inventó la televisión.

En conmemoración a aquella jornada, el Primer Congreso Internacional de Radio celebrado en Buenos Aires en 1934, con la participación de cuarenta países, decretó al 27 de agosto como el Día de la Radio.