El celebérrimo caballero Don Quijote dice a su escudero Sancho Panza: “Cosa veredes…”, tal si nos estuviera profetizando la Argentina Siglo XXI, donde los molinos de viento enfrentan a los caballeros con los brazos armados con celulares y comen del Estado que niegan.

Cualquier cosa sirve en esta eterna confrontación de voluntades, con el bien común en total ausencia, lo social, los jubilados, los discapacitados y como si eso fuera poco el “fulbo”.
La pasión de multitudes es, además, un pingue negocio. Dólares, Yenes, Euros, Reales, Renminbis, Won, etcéteras, corren sobre el verde césped del metegol. Jugadores, marcas, sponsor, entradas, choripán, trapitos… mucha guita. Tampoco olvidemos el negocio del momento: la tintorería.

Además, el palo, los tiros de esquina, el resultado, los penales, etc., sirven para que ludópatas empedernidos derrochen dinero con la esperanza de “pegarla” para el asado que les niegan a la familia. Grandes empresas que dicen “Si sos menor no podes jugar…” graban en las camisetas del futbol sus nombres adictivos. No olvidemos las cervezas que también contribuyen. Todo lícito… bah!!!

La AFA (Asociación del Futbol Argentino) es la expresión máxima de ese negocio que en los municipios cobra forma de Ligas de Futbol Infantil, Futsal, y otras variantes que andan a las patadas. Al tope de esa asociación civil sin fines de lucro (¿?), está el presidente “Chiqui” Tapia que dice defender la tradicional esencia del futbol amateur (¿?) contra los interesados en que el balompié lo manejen las SAD (SOCIEDADES ANONIMAS DEPORTIVAS) intento encabezado por el señor presidente Javier Milei.
La «ley de SAD» refiere a la legislación que permite la creación de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), una figura legal para clubes deportivos, que ha sido implementada o está siendo debatida en diferentes países
A MODO DE CONCLUSION : Herodes “El Grande” (Siglo I antes de Cristo) levantó el Muro que permite a su pueblo comunicarse, en directo, con Dios, Nosotros somos más modestos para comunicarnos con el D10S tenemos una TAPIA.


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