Los mismos actores que en el primer debate, propuestas alternadas con chicanas chabacanas a juicio de Prensa Regional y un resultado ratificatorio del voto de agosto, fueron el colofón de este segundo debate. Los votos de la ciudadanía confirman a Javier Milei como el más seguido.

Se puede destacar una de las intervenciones de Javier Milei que terminan con algunas de las  mentiras “Nosotros lo que decimos es hay una ley de armas y lo que hay que hacer es cumplirla, porque no puede ser que estén armados los delincuentes y los honestos no. Pero además también me gustaría saber: ¿Usted habló, por ejemplo, de eliminar leyes por DNU o de llevarse puestas garantías constitucionales a lo largo de la semana? ¿Ese es el modelo de seguridad que quiere? ¿Que esto sea una dictadura?”.

En otro párrafo saliente agregó “Tampoco proponemos la venta de órganos. Lo que nosotros decimos es que hay 7.000 personas esperando un trasplante y 300.000 potenciales donantes y hay algo que no funciona en el medio y que genera un montón de corrupción. ¿O acaso a usted le gusta la corrupción?”.

Hace cuatro años que estás en el gobierno. No hables de Tigre. Parece una vergüenza que hables de Tigre cuando hace cuatro años que estás con el gobierno que aumentó los homicidios…»

Tal vez, para la propia sorpresa de Massa, por momentos todos atacaron las dudosas respuestas de Sergio Massa, es que “Chocolate” e Insaurralde fueron “to much” para sacar a flote la galera de mago.

Fue Patricia Bullrich la que tiró con munición gruesa “Hace cuatro años que estás en el gobierno. No hables de Tigre. Parece una vergüenza que hables de Tigre cuando hace cuatro años que estás con el gobierno que aumentó los homicidios, el 70% en Rosario dejó liberados a todos los narcotraficantes, generó la peor crisis de seguridad que tenemos en la Argentina. ¿Tus números te los da Insaurralde, que te dijo que vale 500 pesos el yate que se compró? No podes hacer buena seguridad si tus socios son corruptos. Vos defendiste a Scapolán, un fiscal del narcotráfico. Entonces no hablés de seguridad porque no tenés autoridad moral para hacerlo”.

Un párrafo destacable es contra la misma Bullrich cuando expresa “En el año 2019 en la Argentina se liberaron 16.000 presos. En el año 2020 se liberaron 9.000, con lo cual, quién debe explicar la liberación de presos es quién era ministra de Seguridad en ese entonces. (Bullrich). Pero hay algo mucho más grave. ¿Quién eliminó los inhibidores en las cárceles de Santa Fe en el año 2017? E invito a que los argentinos chequeen en Google. Lo eliminó la señora Patricia Bullrich. De manera tal que un programa de seguridad debe partir por los candidatos comprometiéndose a la verdad”.

Recurrió, no obstante, a una chicana fuera de lugar, contra Javier Milei,  cuando atribuye un ataque misógino de éste a Miryan Bregmann, ataque que del debate no surge. Luego se ata a esa chicana la misma Patricia Bullrich que igualmente no remontó la ubicación en que la puso la ciudadanía.

El debate mostró una Bregmann con mucha menos chispa que en el primer debate. Repitió slogans, y se repitió a si misma. Cuando le tocó preguntar pareció ayudar al preguntado. Pero lo más lamentable es esa especie de justificación al ataque de Hamas al pueblo israelí.

Patricia Bullrich pretendió ser más enérgica y atacó a todos, eso le valió otra chicana de Massa cuando dijo “Patricia, no es necesario que sea vulgar el lenguaje.” Otro punto negativo en su presentación estribó en la falta de respuestas a preguntas puntuales. Pareció saraza.

Juan Schiaretti continuó con su predica cordobesista y se perdió en respuestas que favorecieron a sus contrincantes.

En pocos días más la ciudadanía dirá cual es su evaluación con el voto.